viernes, julio 12

El exjefe de Latin Kings habla con franqueza sobre su decisión de dejar el grupo: ‘Me arrepiento de todo’

Dinámica de las Pandillas

Ascendiendo rápidamente dentro de la organización, el entrevistado llegó a supervisar a más de 30 personas, incluidos varios menores de entre 14 y 17 años. «Se les encomendaban tareas como robar o apuñalar. Eso es lo que hice cuando comencé», confesó.

Además, señaló que las mujeres eran enviadas a infiltrarse en otras bandas para recopilar información como espías, debido a que «eran más fáciles de usar». Según él, las drogas también eran comunes entre los jóvenes pandilleros, lo que les impedía pensar en las consecuencias de sus actos.

Poder y Respeto: El Atractivo de las Pandillas

El exjefe destacó que lo que mantenía a los jóvenes dentro de las pandillas era el poder y el respeto. Las órdenes nunca les llegaban directamente y controlaban barrios inaccesibles para la policía, lo que les permitía actuar con mayor libertad. «Prometen ser una familia. No fui un santo, cometí mis crímenes», admitió.

Sin embargo, su percepción cambió cuando notó que era abandonado durante las peleas. «Me di cuenta de que no eran familia», dijo. Decidió dejar la organización cuando comenzó a involucrarse en crímenes que él no había cometido. «Me arrepiento de todo lo que hice», concluyó.

Reflexión Final

La entrevista en ‘TardeAR’ arroja luz sobre la complejidad de las pandillas latinas en Madrid, destacando la necesidad de comprender mejor estas dinámicas para abordar eficazmente el problema.

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