viernes, julio 19

“Esto aumentará las desigualdades entre comunidades y seguirá siendo injusto”

El 11 de junio, el Consejo de Ministros dio luz verde a Real Decreto 534/2024 por el que se regulan las condiciones de acceso a las enseñanzas universitarias oficiales, las características básicas de la prueba de acceso a la universidad y las normas básicas de los procedimientos de admisión. La «esperada» reforma de la Selectividad llega tras años de quejas de docentes, entidades, educadores y partidos sobre «un cambio necesario» del modelo por su «falta de equidad» y por «generar importantes desigualdades entre territorios».

La reforma del acceso a la Universidad bendecida por el Gobierno precede a la propuesta ultimada por el PP para generalizar una prueba común en sus territorios, que tendrá lugar el próximo lunes en Salamanca y que será mucho más enérgica en cuanto a unificación de criterios. entre territorios, como plantea el presidente popular Alberto Núñez Feijóo en enero cuando presentó el esquema del proyecto.

Los pedagogos, docentes y entidades educativas consultadas por ABC coinciden en que la reforma aprobada por el Gobierno, que establece criterios estructurales comunes en las pruebas y también unifica los criterios de corrección en todas las comunidades, «no sólo no resolverá las actuales desigualdades de acceso a la universidad en España, sino que las aumentará». Otras voces del sector universitario, sin embargo, consideran que el camino abierto por la nueva PAU es el correcto y que se avanza en la dirección correcta, al tiempo que alertan contra “posibles distorsiones” en el sistema como resultado de la transferencia de habilidades a las comunidades.

Antonio Jimenopresidente de la asociación de profesores de secundaria AMES, supone, «tras haber examinado con rigor la letra pequeña del decreto que despliega la nueva Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)» que con el nuevo modelo «no sólo se reducirán las diferencias de dificultad entre las comunidades autónomas pero que estos podrían ser mucho mayores que los actuales y explicar los motivos.

Según el presidente de AMES, que lleva años reclamando el establecimiento de una selectividad única en España, con las reformas introducidas por el ministerio «las llamadas matrices de especificaciónes decir una relación detallada de las materias que engloban cada materia y el porcentaje en el que cada una de ellas debe influir en la nota final del examen.» » Por eso, –añade el profesor–, sin ellas es muy Difícil que los alumnos se examinen de los mismos contenidos en todas las comunidades autónomas.

Por otro lado, Jimeno advierte que “se establece un modelo de pruebas tipo competencia sin especificar su contenido, es decir los niveles de requisitos a aplicar, por lo que aumentará la transversalidad de las preguntas sobre los conocimientos considerados fundamentales en cada comunidad autónoma». Respecto a la homogeneización de los criterios de corrección, el presidente de AMES recuerda que en el nuevo modelo incluido en el decreto «no se establece ninguna medida para garantizar que los mismos criterios de corrección en todas las comunidades», «ni los instrumentos de coordinación entre ellas que permitan garantizar el cumplimiento de los principios de igualdad de oportunidades, capacidades y méritos, imprescindibles dado que estas pruebas permiten el acceso a todas las universidades españolas».

El docente agrega que «a partir de los aspectos mencionados anteriormente, es previsible que la heterogeneidad de las pruebas aumente aún más, en términos de contenido básico y en cuanto a la dificultad“. También asegura que “los títulos expedidos en las distintas comunidades autónomas no serán aprobados y, por tanto, no deben utilizarse para determinar la prioridad de acceso a las universidades españolas. »

Como «única solución para intentar mejorar esta situación», Jimeno propone que las comunidades que lo deseen accedan voluntariamente a hacer lo mismo con el PAU. «Esto garantizaría que las plazas universitarias se asignarían según las capacidades de los estudiantes, es decir, se respetaría el principio fundamental de igualdad de oportunidades», afirma. “Por otro lado -añade- esto nos permitiría no tener que repetir el trabajo de preparación de las pruebas en cada una de las comunidades autónomas, bastaría con formar una comisión con especialistas de cada sujeto de cada comunidad, que podría mantenerse durante varios años para beneficiarse de la experiencia.

Maestro Iván Teruel, de Profesores Libres, coincide con Jimeno en su crítica al nuevo modelo de selectividad. «El real decreto que regula la nueva selectividad, aunque en su preámbulo especifica que el objetivo es «garantizar la homogeneidad de la prueba y, con ella, la igualdad de oportunidades de quienes participan en ella», no parece resolverse, por el contrario, el disparidad existente entre las pruebas de acceso de las distintas comunidades autónomas.»

Teruel cree que las disposiciones del nuevo PAU son «demasiado generales». “Una de las novedades es el llamado ‘diseño de habilidades’ de los ejercicios, en el que se debe evaluar el grado de adquisición de las diferentes habilidades. También se espera que estos ejercicios apelen a la creatividad del estudiante así como a su pensamiento crítico, reflexión y madurez. Como vemos, se trata de disposiciones muy generales en las que ni siquiera se prevé consejos sobre contenidos específicos o sobre el porcentaje que se debe atribuir a cada uno de los bloques de contenidos del plan de estudios de la asignatura”, denuncia el portavoz de Profesores Libres.

También considera perjudicial que “se deje un gran margen de maniobra a la hora de diseñar el tipo de ejercicios”. “La única disposición específica es que todas las preguntas de respuesta abierta y Se espera que las semiconstruidas alcancen el 70% del total. Una vez más, la flexibilidad es notable. Por lo que parece, no sólo no se intenta homogeneizar la estructura, sino que parece aumentar el margen de decisión de las comunidades.

Por otro lado, –añade Teruel–, si bien se establece que cada prueba debe constar de un único modelo de ejercicios (novedad en el nuevo decreto), se otorga la posibilidad de dejar al alumno elegir entre diferentes preguntas de un mismo apartado. Hay que recordar que el opcionalidad Esto incide directamente en el grado de dificultad de la prueba: cuanto mayor sea la opción, más posibilidades hay de poder abandonar la parte de la materia que menos domina el alumno. No se establecen ningún tipo de orientación ni límites. El carácter optativo queda, por tanto, a criterio de cada comunidad.

Critica también la falta de precisión respecto a “la sanción de los errores de expresión”. “No hay indicación de una sanción específica para errores concretos y el porcentaje asignado a la expresión también es flexible, por lo que algunas comunidades pueden darle mayor peso”. “¿En cuántos errores se perdería ese porcentaje de expresión? ¿Un error ortográfico se tratará como un error de énfasis y será lo mismo que un error gramatical? Estas indicaciones también se refieren a cualquier tema. No sólo el problema no se resuelve con el disparidad absoluta en los criterios de corrección ortografía, pero también parece aumentar la discreción”, explica Teruel.

En cuanto a los criterios de corrección, también hay, según él, «indicaciones concretas sobre su grado de precisión, sobre la conveniencia de dividir la nota, etc… La novedad es que cada prueba debe incluir la corrección y la notación (otra novedad) , pero para la elaboración del mismo parece que vuelve a referirse al criterio de comités organizadores de cada comunidad. Por tanto, el nuevo real decreto no parece capaz de resolver ninguna de las principales diferencias que existían hasta ahora entre las comunidades”, concluye el catedrático.

El rector de la Universidad Abat Oliba CEU, Rafael Rodríguez PongaEn declaraciones a ABC, celebra el avance que supone la reforma pero advierte de que las potencias regionales supondrán un obstáculo para el proceso. “Nuestra posición es partidaria de que la selectividad tienda a ser más uniforme, para garantizar una mayor igualdad de oportunidades entre los estudiantes de toda España. Por eso consideramos muy positivo que existan contenidos y criterios comunes. Ahora sabemos que hay problemas que No pueden ser sometidos a este proceso, porque todavía hay competencias regionales, sobre todo en materia de exámenes de idiomas», explica el rector.

Por su parte, la vicerrectora de Estudiantes y Vida Universitaria de la Universidad de Barcelona (UB), Marta Ferrer, Considera que el nuevo decreto “se centra en la evaluación de las competencias específicas asociadas a las diferentes materias, tomando como referencia los descriptores operativos definidos por cada una de estas competencias” y, en este sentido, “la homogeneidad de las pruebas “En los distintos territorios esto está garantizado siempre que se respeten los lineamientos establecidos”.

Por su parte, Jordi BarbéComisionado del Rector responsable de Relaciones con la Educación Secundaria y Acceso a la Universidad de Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), destaca los retos del nuevo modelo. “Se hizo énfasis en la necesidad de que los estudiantes demuestren en sus respuestas la capacidad de pensar críticamente y reflexionar en las respuestas que den: esta es una pregunta que sin duda representará un desafío para todo el sistema universitario porque los criterios tendrán que ser homogeneizado. la mayor corrección posible con el objetivo de eliminar la dispersión que se puede introducir en las puntuaciones derivadas de interpretaciones particulares de los miles de correctores que participan en las PAU en todo el distrito.

Más allá de las diferencias, los expertos, docentes y autoridades académicas consultados por este diario coinciden en que la nueva selectividad que iniciará su andadura en 2025 tiene retos por delante y “un largo camino por recorrer para garantizar un acceso justo e igualitario al sistema para todos los estudiantes españoles”.

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