viernes, julio 12

Mazón asegura el control de las políticas de igualdad con una nueva comisión de coordinación tras el choque con Vox

El PP valenciano transigió en su pacto con Vox -para permitir a Carlos Mazón convertirse en presidente de la Generalitat- cuando aceptó la inclusión en el documento del concepto de violencia intrafamiliar en lugar de violencia de género. El partido de Santiago Abascal se impuso a la hora de vender su relato y su marco discursivo, pero los populares prefirieron centrar esfuerzos en la negociación de las competencias. Y en el reparto se aseguraron la cartera de Igualdad, que recayó en la vicepresidenta segunda Susana Camarero.

La dirigente del PP es la mano derecha de Mazón en el Gobierno valenciano y la persona a la que el presidente ha encargado la coordinación de todas las políticas de igualdad en el Consell. De hecho, Camarero es quien tiene capacidad para marcar a Vox las líneas rojas.

Como la que ha fijado esta semana a cuenta del polémico curso para policías locales que imparte la Consejería de Justicia e Interior. Con las competencias de seguridad y en manos de Vox, el departamento de Elisa Núñez se ha visto obligada a rectificar y a sustituir el uso de «violencia intrafamiliar» por el de «violencia contra la mujer».

La desautorización de Camarero a su compañera en el Consell de Vox la rebajó Mazón a una simple «corrección de un error». Eso sí, la orden no sentó nada bien en las filas de Vox, donde se ha deslizado que el PP se salta ahora el pacto suscrito entre ambos partidos. Por mucho que diga Mazón ahora que «a las peras se las llama peras y a las manzanas se las llama manzanas».

Y en plena polémica es cuando el departamento de Camarero ha iniciado los trámites para crear una Comisión Interdepartamental de la Igualdad. Fuentes de la Vicepresidencia Segunda confirmaron a este diario que en el nuevo órgano se sentarán todas las consejerías, incluidas las de Vox, que tendrán que someterse en este tema a lo que disponga el PP y, en concreto, a lo que determine Camarero.

Según el borrador del proyecto de decreto, la Comisión «impulsará, coordinará y supervisará la aplicación del principio de igualdad de oportunidades y la perspectiva de género en las políticas públicas de la Generalitat». De hecho, nace como «órgano colegiado de coordinación y seguimiento en materia de igualdad, adscrito al departamento de la Generalitat que tenga atribuidas las competencias transversales en materia de igualdad de género».

La presidencia corresponderá, en consecuencia, a Camarero o a la persona en quien ella delegue, pues entre sus funciones figura la de «realizar el seguimiento del cumplimiento, desarrollo y aplicación de la normativa en materia de igualdad» en las políticas que implemente el Gobierno valenciano. En la práctica, la Comisión debería servir para evitar la descoordinación en las políticas de igualdad, que en este caso llevó a Vox a actuar por su cuenta sin informar al PP.

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