viernes, julio 19

La máscara de Mbappé, símbolo de la Eurocopa | Eurocopa Alemania 2024

La máscara de Mbappé bien podría ser la imagen que define el recorrido de la Eurocopa hasta los octavos de final, que comienzan el sábado con el enfrentamiento entre Italia y Suiza. Hasta ahora, el torneo ha sido un ejercicio de cálculo de favoritos y una reivindicación de los equipos sorpresa. Si el campeonato terminara hoy, España se coronaría campeona, siendo el único equipo que ha ganado sus tres partidos, no ha recibido goles y cuenta con dos de los jugadores más destacados del momento: Nico Williams y Lamine Yamal.

El control orientado del joven jugador del Barça, Lamine Yamal (16 años), en el partido contra Albania, y el extraordinario gol de Arda Güler (19) del Real Madrid contra la sorprendente Georgia, son momentos destacados de un torneo que aún espera la respuesta de veteranos como Cristiano Ronaldo (39) y Toni Kroos (34), tras la despedida de Luka Modric (38).

Un formato que favorece la participación

El formato de la Eurocopa, con 24 equipos, ha priorizado la participación sobre la competitividad, resultando en un torneo que no premia la regularidad de una liga ni la emotividad de una copa. Este híbrido ha permitido que cuatro de los seis equipos que finalizaron terceros en la fase de grupos se clasifiquen para los octavos de final, dejando fuera solo a Croacia y Hungría.

España, Alemania, Portugal y Francia en camino

España sigue un camino similar al de Alemania, Portugal y Francia. Curiosamente, su victoria en la fase de grupos ha sido más penalizadora que la derrota de Holanda, que tras perder contra Austria, ahora se enfrenta a Rumanía. Las especulaciones en la tercera jornada han alimentado debates mediáticos y creado suspense sobre el destino de favoritas como Inglaterra y Bélgica, con críticas a figuras como Gareth Southgate y Kevin De Bruyne.

El eterno debate entre jugar bonito y ganar sigue vivo, reflejado en el impredecible panorama de los octavos de final. Los contendientes importantes siguen en pie, junto con los anfitriones, esenciales para la salud del torneo y la movilización social, un aspecto destacado de esta Eurocopa. Alemania, el país anfitrión, ha visto una gran afluencia de aficionados en los estadios y en las calles, recordando la atmósfera del Mundial de 2006.

Manteniendo la expectativa

El éxito social y cultural del torneo ha mantenido las expectativas deportivas, pese a momentos de calma y poca notoriedad en los campos de Alemania. El VAR ha tenido un papel discreto, solo ha habido dos expulsiones, y las discusiones con los árbitros han sido limitadas ya que solo los capitanes pueden dialogar con ellos. Las polémicas han sido pocas y específicas, como el gol del empate de Italia contra Croacia en el minuto 98.

El fútbol como reflejo de la sociedad

La Eurocopa ha demostrado que el fútbol es más que deporte; es también política, como se ha visto con Ucrania, Albania y la debutante Georgia. La verdad del torneo solo se revelará cuando Mbappé, el ícono de Francia y futuro jugador del Real Madrid, logre una victoria significativa, comparable a las de Messi o Vinicius en la Copa América.

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