lunes, junio 17

Borussia Dortmund 0-2 Real Madrid

La narrativa era perfecta. El Borussia Dortmund de Mats Hummels y Marco Reus regresaba a Wembley once años después para disputar una final de la Champions. En 2013 cayeron ante el Bayern Múnich (1-2). Esta noche, podían quitarse la espina ante el Real Madrid. En el último partido del ’11’. La última sonrisa de Reus, que se convirtió en llanto con el cabezazo de Daniel Carvajal.

El equipo dirigido por Edin Terzić tuvo ocasiones de sobra para decantar la final. Adeyemi por partida doble, Füllkrug en un mano a mano con Courtois, que solo pudo salvar el poste, disparos de Sancho y Brandt… A diferencia de en Dortmund y en París, la suerte no les sonrió en Londres.

Mats Hummels, a los 35 años, salió de inicio. Como en 2013. El central mostró todo su liderazgo, tiró de galones y anuló por completo a Vinicius, sobre revolucionado como de costumbre. Ciertamente provocador, el brasileño no pudo zafarse del alemán, que impuso su inteligencia a su electricidad.

REUS, SUPLENTE

En el minuto 71 saltó su gran amigo al terreno de juego, Marco Reus. El de Dortmund vivió gran parte de su último partido en el club de su vida desde el banquillo. En su lugar jugó Julian Brandt. Pero tres minutos después, Ian Maatsen se durmió en un córner y Carvajal, a placer en el primer palo, puso el 0-1 para los blancos. El que nunca remata, la cruzó como si lo hiciera siempre.

Kobel sostuvo unos minutos a su equipo, aún parecía que Hummels y Reus podrían, por lo menos, luchar en la prórroga para quitarse la espina de 2013. Pero otro grave error de Maatsen condenó al Dortmund. Regalo para Vinicius y 0-2 en el 83′. El brasileño solo marcó con el partido roto, con celebración algo exagerada para el discreto partido que ofreció.

El relato era bonito, ver a Reus sonreír por última vez con el Dortmund y a Hummels ganar la Champions que se le esfumó en 2013. Sin embargo, la ‘película’ fue la de siempre. La de un Madrid que, sin jugar un fútbol excelso, aprovecha las que tiene. Quién sabe qué habría pasado si el poste no hubiera evitado el disparo de Füllkrug. Sea como fuere, en el fútbol nunca valen los supuestos. El Madrid, campeón de la Champions 2023-24. Reus y Hummels, seguirán con la espina de 2013 clavada.

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