miércoles, junio 19

El Nadal más Nadal cede ante Zverev, pero se resiste a despedirse de París

Dos años después, 722 días después, lo mismo Rafael Nadal de siempre en Philippe Chatrier. No por física, no por resultados, pero sí, por esencia, la tarea de aprender ha llegado al límite, la necesidad de expresar las propias opciones, la necesidad de intentarlo una y otra vez. El Nadal de París, que triunfa gana o pierde. Se rinde esta vez, en la primera edición, una anomalía que se explica por todo lo sucedido en los últimos años, después de haber levantado aquí su décimo y cuarto título, en el Grand Slam 22. Se rinde esta vez, ante un impuro Alexander Zverev. que no lo sostenga frente a la estatua, ni frente al nombre, ni frente al tenista, ni lo sostenga frente a una pista central que no oculte sus colores. Esta vez cede, pero Nadal muestra un nivel creciente y un tenis más digno para ampliar la esperanza de seguir nuevas grandes cosas no demasiado tarde.

Que estaba casi listo para Zverev, que obliga a Nadal a cojear en las primeras de cambio en un Roland Garros que evita la vuelta a casa porque el protagonista lo ha pedido y lo ha demostrado. Es Nadal, cómo no permitirse soñar con otro alguacil en Chatrier, en 2025, después de esta enésima muestra de castigo y clase en la que parece ser la última vez en París.

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